El testimonio de Tony Kiessling (con video)

(no tiene relación con Rebecca Kiessling)

 La historia de Tony Kiessling, concebido por “violación familiar” (no tiene relación con Rebbeca Kiessling). Tony es de Pennsylvania y está disponible para hablar — dockiessling@yahoo.com

 



 

Crecí huérfano de padre, siendo criado por una madre soltera que vivía con su hermana mayor y su madre. No tengo hermanos ni hermanas. Estas circunstancias no eran comunes en los suburbios en los 60. Todos mis amigos tenían padres. Todos mis primos también. No tenía explicación para eso. Creo que muchos de mis amigos asumieron que mi padre se había muerto de alguna manera. Supongo que yo llegué también a creerlo. Mientras llegaba a mis años de adolescencia, sabía que algunas cosas no cerraban — como por qué mi madre todavía tenía su apellido de soltera. ¿Por qué nunca se había casado?

Luego un día, cuando tenía 18, descubrí la verdad — mi madre había sido violada. Violada por un hombre que ella conocía. Las circunstancias en las que mi mamá me contó la verdad son borrosas para mí hoy. Sí recuerdo que me dijo la verdad en una carta y que siempre era muy difícil para ella hablar de eso. Solamente hubo tres veces en las que realmente hablamos de eso pero nunca mucho. Algo que sé con seguridad es que yo era la persona más importante para ella. Renunció a mucho para criarme como suyo. En cuanto a lo que le pasó a mi mamá, bueno, ella había estado trabajando en una cafetería en ese tiempo y ese invierno había un cliente regular. Ella habló con él e incluso sabía su nombre. Y luego una noche en Febrero, de alguna manera la metió en su auto, la llevó a un parque y la violó. La dejó allí en el parque y mi madre fue encontrada un par de horas más tarde por la policía. Jamás nada salió del informe policial.

Wow! Esas noticias me golpearon duro. Entonces, yo era uno de “esas personas”. No sabía qué hacer, así que enterré esa información. Ignoraba la verdad de mi concepción y la escondí de mi conciencia. Me rebelé. Me rebelé contra mi familia y contra Dios. De repente, no estaba muy seguro de Dios tampoco. Oh, yo sabía sobre Dios. Desde mis primeros años, sabía que tenía que haber un Dios. Por dos veranos, yo había asistido a la escuela bíblica de vacaciones cuando tenía alrededor de 10/11 años. Ese segundo año, recuerdo haber leído las vías y haber rezado la “oración de los pecadores” al final, pidiendo a Jesús en mi vida. Y cuando tenía 18, justo después de descubrir la verdad de mi concepción, había visto una “Cruzada de Billy Graham” en televisión y me convencí otra vez de la realidad de la cruz. Pero esa noticia de mi concepción simplemente no encajaba en mi noción de las cosas en ese entonces, y me alejé de la cruz y de la iglesia — y de mi familia en menor medida. Seguí en un camino para explorar lo que creí que era “el lado placentero de la vida” para tratar de olvidar el resto.

Ese viaje duró alrededor de cinco años, y un día, me di cuenta de cuán miserable era. Recuerdo pasar los canales en la televisión una noche (esto era cuando pasar los canales en la televisión significaba ver qué había en los 7 canales disponibles) y tropezar con una “Cruzada de Billy Graham”. Habló esa noche sobre la parábola de Jesús del Hijo Pródigo. Sentí como si me estuviera hablando directamente a mí. No me había ido a un país extranjero, yo estaba agotado por esa vida desenfrenada que había estado viviendo. Y, la respuesta a mi problema era el mismo — arrepentirme, levantarme, e ir a casa. Redescubrí mi relación con Dios esa noche a través de la muerte y resurrección de Cristo. Desde ese tiempo casi 25 años atrás, llegué a saber más sobre la relación que tengo con Dios. Una de las cosas más importantes que he aprendido es la promesa de Dios en el salmo 68 de ser padre de los huérfanos de padre. Llegué a poseer ese versículo como una promesa personal de Dios a mí. Se preocupaba lo suficiente de mí como para decirme que sería mi padre. También veo como Dios me proporcionó hombres “como padres” que me enseñaron cosas en diferentes momentos en mi vida. Uno de los más importantes fue un hombre llamado Len que era un hombre mayor en la primera iglesia a la que me uní. Len me enseñó mucho sobre ser un hombre cristiano con defectos.

Me gustaría decir que mi vida fue una caminata agradable, fácil, para arriba, pero no lo fue. Nunca me fue fácil hablar de mi concepción. Por un largo tiempo la verdad era algo que sólo mi mamá y yo sabíamos. Hice todo el esfuerzo posible para evitar hablar del lado paterno de mi familia. Incluso cuando mi esposa estaba embarazada de nuestro primer hijo y el asistente del pediatra preguntó sobre el historial familiar, evité cualquier información sobre mi padre. Por supuesto, realmente tampoco sé mucho sobre él. Lo único que sé por seguro de él es que tenía ojos marrones. Mi mamá me contó una vez que podía ver su cara en la mía, así que supongo que es por eso por lo que oculto parte de mi cara escondida detrás de la barba. Luego unos días después de que naciera mi primer hijo, le conté la verdad a mi esposa. Mi esposa nunca me había presionado por ninguna información sobre mi padre. Esperó hasta que yo estuviera listo para hablar de eso y luego le dije todo lo que sabía. Mi esposa ha sido de mucho apoyo en mi vida en todo sentido posible.

Por 45 años, no había conocido a nadie más que haya sido concebido en violación. Luego un día, mientras manejaba, escuché una emisora de radio del Dr. James Dobson — Enfoque en la Familia, con dos mujeres que estaban acompañadas por sus hijos ya adultos que habían sido concebidos en violación. ¡Esta era la primera vez que escuchaba de otra persona concebida en violación! Sabía que tenía que haber otras personas como yo allá fuera, pero no había conocido a ninguna. Después alrededor de un año atrás, estaba en Internet buscando información sobre mi historia familiar materna, y me encontré con la página web de Rebecca (debido al apellido Kiessling). Mientras leía su historia, me quedé shockeado al encontrar otra persona como yo, ¡y encima con el mismo apellido! Tenía que enterarme más, así que contacté a Rebecca. Mi esposa y yo fuimos a conocerla cuando dio una charla a una hora de donde nosotros vivíamos. Fue extrañamente liberador finalmente conocer a alguien que tenía una historia similar a la mía. Desde entonces, ¡he conocido a una multitud de otras personas en el Grupo Stigma que comparten la misma “historia de concepción” que yo!

Algunos se preguntan si soy pro-vida. ¡Absolutamente! Algunos se han preguntado si mi mamá era pro-vida. ¡Absolutamente! Sé por nuestras pocas conversaciones sobre el tema que ella no cambiaría nada en cuanto a darme a luz y criarme. Ella no se podía imaginar un mundo que no me incluyera y, con el tiempo, a sus tres nietos. No tenía ningún problema con la adopción — simplemente no era el camino que quería. ¿Pero el aborto? Ella solía decir, “Dos errores no hacen un acierto, y es un error terminar una vida porque incomoda la tuya.” Y también decía que, a pesar de todo el dolor que implicaba, valió la pena al final. Falleció unos años después al final de una larga batalla contra una diabetes tipo 1 y sus variadas complicaciones. En cuanto al viaje espiritual de mi mamá, sé que la violación le causó algunas serias dudas que permanecieron con ella. Ella creía en Dios y en Cristo, y por un largo tiempo, ella fue Católica. De hecho, yo doy testimonio de su fe católica ya que llevo el nombre de dos santos.

Durante mucho tiempo de mi vida, escondí la verdad de mi concepción a todos — incluso a mí mismo. Parecerá extraño ahora poner este testimonio en la web. Pero he llegado a un momento en mi vida donde sé que hay otros como yo allá fuera y otros como mi mamá también. Ahora quiero unirme a Rebecca y a los demás representados aquí y decir que nuestras vidas tienen valor y propósito. Las personas concebidas en violación no tienen que esconderse ni estar avergonzadas. Fuimos creados únicos por Dios, a pesar de que las circunstancias hayan sido extremas. Y yo personalmente quiero decir que Dios verdaderamente está cumpliendo su promesa de ser un padre de los huérfanos de padre.

~Tony Kiessling, profesor universitario de química.