En esta página, debajo de los videos, se encuentran historias que han sido traducidas al español.
La idea es, con el tiempo, ir subiendo más testimonios y más videos en español.
Pregnant by Rape - Embarazada por violación
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Conceived in rape - Concebido por violación - Panel de 9
La historia de Heather Gemmen, que estando casada y con hijos fue violada y por temor al embarazo tomó la píldora del día después. Pero no funcionó, y quedó embarazada. Hoy nos cuenta su testimonio de cómo Dios actuó en su vida, y la fuerza de Su Amor.
La Historia de Pam Stenzel - Pam es una oradora pro-vida/sobre abstinencia profesional y autora del libro "Sex Has A Price Tag" (El sexo tiene su precio) y "Nobody told me" (Nadie me dijo). Su sitio web eswww.pamstenzel.com
En 1964, una niña de quince años fue violada, quedó embarazada, y decidió llevar el embarazo de su hijo a término. Cinco meses después de que el bebé nació, en un acto de valentía y amor la joven madre procuró a su hija un mejor ambiente al darla a una familia adoptiva. Esa bebé fue Pam Stenzel. Ella es la mayor de 8 hijos, 7 adoptados...1 biológico, y su familia extendida incluye 38 niños adoptados en total.
Después de su graduación de la Liberty University con una licenciatura en psicología, Pam se mudó a Minneapolis, Minnesota, donde comenzó a trabajar con New Life Family Services (Nueva Vida Servicios para la Familia), y las jóvenes que estaban planeando poner a sus hijos en adopción.
Pam fue abordada por un grupo de padres preocupados, para desarrollar un programa de dos horas para el Rally por la Vida 1992, una conferencia sobre la abstinencia sexual. Ella desarrolló el programa mezclando los medios y la música, su propia charla y los testimonios de las jóvenes. La respuesta de los estudiantes, los padres y la comunidad fue tan abrumadora que Pam comenzó a hablar a tiempo completo en los Estados Unidos.
En 1993, la charla de Pam, "Sex Has A Price Tag" ("El sexo tiene un precio de etiqueta"), se produjo como un video. Nadie estaba preparado para la respuesta explosiva. El video ha sido traducido a 11 idiomas, ganó el Premio del Festival de Cine de Charleston en 1995 y se utiliza actualmente en los EE.UU., Canadá, México, América Central y del Sur, Australia, Irlanda, Europa, Ucrania, Rumania, Polonia y en toda África.
En 1998 Vision Video y Gateway films produjeron la serie de películas "Sexo, Amor y Relaciones" en Santa Monica, California. Ganó el Crown Award for Curriculum of the Year (Premio de la Corona de Planes de Estudio del Año) en noviembre de 1999.
La videografía actual de Pam incluye: "Time to Wait for Sex" ("El tiempo de espera para el sexo"), "Sex Has a Price Tag 2000 ("El sexo tiene un precio 2000"), "Character Matters"("Cuestiones de carácter"), "Sex, Love and Relationships" ("Sexo, amor y relaciones") y "Take a Look in the Mirror" ("Mírate en el Espejo").
Ella es también la fundadora de Enlighten Communications, Inc. (Comunicaciones Iluminar), que es una organización enfocada y comprometida con el mejoramiento de los niños y las familias en los Estados Unidos y alrededor del mundo. Enlighten ofrece un amplio enfoque nuevo modelo para aquellos que desean abrazar carácter fuerte en la juventud de hoy. Enlighten capacita a los padres, líderes juveniles y educadores para dirigir debates informados sobre la abstinencia sexual y los beneficios que produce.
Pam ahora viaja tanto a nivel nacional como internacional, hablando a más de 500.000 jóvenes al año. Sorprendentemente, muchas de sus solicitudes para hablar proceden de los propios adolescentes. Ha sido una invitada en la televisión nacional y numerosos programas de radio, entre ellas: "Hannity and Combs", "Sean Hannity ABC Radio Show", "The Dr. Laura Show", "700 Club" (CBN), "Politically Incorrect".
Pam es una dinámica, carismática y educada experta en Sexo, Amor y Relaciones. Ella entiende los peligros que enfrentan los jóvenes al tomar decisiones adultas, y se dedica a revivir el carácter y la integridad de los jóvenes de hoy.
Shauna R. Prewitt es autora, abogada, defensora y oradora pública. Siendo estudiante en la Universidad de Chicago, Shauna tenía un brillante futuro por delante hasta que un acontecimiento en su último año en la Universidad cambió su vida para siempre. Siendo víctima de una violación, Shauna descubrió más adelante que estaba embarazada a causa de ese ataque. Habiendo decidido continuar con el embarazo y criar a su hija, quedó shockeada al enterarse que, después del nacimiento, el violador buscaba la custodia de la pequeña. Atrapada en su propio infierno, Shauna se sorprendió aún más cuando aprendió que existen muy pocas protecciones legales para las mujeres que fueron madres por violación. Sin esas leyes, los hombres que son padres por violación son capaces de poseer los mismos derechos de custodia para con los niños que concebieron de esta forma y disfrutar de estos derechos como cualquier otro padre.
Estimulada por estas circunstancias, Shauna se comprometió para hacer lo que pudiese para cambiar las leyes de custodia en los Estados Unidos. En agosto del 2006, Shauna empezó en la Escuela de Leyes de Georgetown y comenzó la tediosa y muchas veces frustrante tarea de examinar los derechos de los hombres que son padres por violación. Sorprendida por el hecho de que sólo un puñado de estados tenían protecciones legales que restringen la patria potestad de los padres por violación, Shauna se dispuso a responder a la pregunta "¿Por qué?" Los resultados de su análisis de tantos años culminaron en la publicación de la primera y única obra académica que examina las protecciones legales para con las madres que dieron a luz debido a una violación y que provee una mirada interna de por qué estas protecciones son tan limitadas. Desde su publicación en Marzo de 2010, la obra de Shauna ha recibido mucha atención de parte de juristas, legisladores estatales, jueces de familia, abogados y grupos de defensa.
Spanish: Thank you to Karla Escoto for translating the first six paragraphs and Dawn Damaris Maldonado Perez for translating the last seven paragraphs.
Fui adoptada casi desde mi nacimiento. A los diez y ocho años, aprendí que yo fui concebida de una violación brutal a punta de cuchillo de un violador en serie. Como la mayoría de personas, yo nunca he considerado que el aborto aplica en mi vida, pero cuando recibí esta información, de repente me fije que no solamente aplica en mi vida, pero también tiene que ver con mi propia existencia. Era como si pudiera oír los ecos de toda la gente quienes, con el tono más simpático, podrían decir, “Bueno, excepto en los casos de violación…,” o quienes hubieran exclamado fervorosamente en disgusto: “¡Especialmente en los casos de violación!” Toda esta gente está allá afuera quienes ni me conocen, pero están juzgando mi vida, tan rápido de ignorarlo solamente por la manera en que yo concebí. Me sentí que tengo que justificar ahora mi propia existencia, que tengo que ensenar al mundo que yo no tenía que ser abortada y que tenía el derecho de vivir. Recordé sintiendo como basura porque la gente me decía que mi vida era así – desechable.
Entienden por favor que cuando usted se identifica como a “favor del aborto,” o cuando usted hace una excepción por una violación, lo que eso significa es usted teniendo la habilidad de decirme directamente mirando en mis ojos, “Pienso que su mama le hubiera abortado a usted.” Eso es una declaración poderosa. Yo nunca le diría eso a otra persona. Nunca le diría a alguien, “Si hubiera tenido mi propia manera, estarías muerta ahora mismo.” Pero, esa es la realidad con la que vivo. Yo reto que me describa porque no es. No es como la gente dice, “Bueno, yo soy a favor del aborto excepto por esa pequeña ventana de oportunidad en 1968/69, para que usted, Rebecca, pudo nacer.” No – esto es la duda realidad de esa posición, y te puedo decir que duele y es cruel. Pero yo se que la mayor parte de la gente no pone caras a esta materia. Para ellos, solamente es un concepto – un rápido cliché, y ellos lo barren debajo de la alfombra y se olvidan de ello. Yo espero que, como una niña concebida de violación, puedo poner una cara y una voz a esta situación.
Yo, he experimentado con frecuencia aquellos quienes me confrontan y tratan de disuadirme con rápidas frases como, “Bueno, ¡tuviste suerte! Esté seguro que mi sobrevivencia no tiene nada que ver con la suerte. La razón de que estoy viva hoy , tiene que ver con las decisiones que fueron hechas por nuestra sociedad en conjunto, gente que peleó para estar seguro que el aborto fuera ilegal in Michigan en ese tiempo – aún en casos de violación, gente que peleó para proteger mi vida, y gente quién votó a favor de la vida. Yo no estuve con suerte. Yo fui protegida. ¿Y podría usted realmente razonar que nuestros hermanos quien están abortados todos los días son solamente “sin suerte”?
Aunque mi madre genética estaba feliz por conocerme, ella me dijo que ella fue a dos aborcionistas ilegales y yo fui casi abortada. Después de la violación, la policía la refirió a un consejero que básicamente le dijo que el aborto era lo mejor que hacer. Ella dijo que en ese tiempo, no había centros de crisis de embarazos, pero mi madre genética me aseguró que si hubiera habido, ella hubiera ido aunque fuera por una pequeña guía más. El consejero de violación es el que la conecta con los abortistas. Del primero, ella dijo que eran las típicas condiciones de las cuales usted oye como que “ella podría ser sido capaz de abortar me sin peligro y legalmente”—sangre y tierra por toda la mesa y el piso. Esas condiciones y el factor que eran ilegales causaron no que ella se fuera, como muchas mujeres.
Entonces, ella fue recomendada con otro abortista pero más caro. Pero esta vez ella tenía que encontrarse con alguien por la noche al lado del Instituto de Arte de Detroit. Alguien se acercaría a ella, le diría su nombre, le taparía los ojos, la pondrían en el asiento de atrás del carro, la llevaría y entonces me abortaría…, entonces le taparía los ojos otra vez y la dejaría afuera de regreso. ¿Y tú sabes que yo pienso que es patético? Es así que yo sé que hay una horrible cantidad de personas ahí afuera que me oirían describir esas condiciones y su respuesta sería un lamentable movimiento de cabeza de disgusto: “¡Es horrible que su mamá genética debía de haber pasado por todo eso solamente para poder abortarte!” ¡Como si eso fuera compasivo! Yo me di cuenta que ellos piensan que son compasivos, pero eso es pura sangre-fría desde mi punto de vista, ¿no crees? Esa es la vida que ellos tan calculadoramente hablan y esa posición no es nada compasiva. Mi madre natural está bien-siguió con su vida y está muy bien, pero me pudieron haber asesinado, my vida hubiera terminado. No podré ser el mismo de cuando tenía cuatro años, o cuatro días, aun así, cuando no había nacido y estaba todavía en el vientre de mi madre pero no podemos negar que ese era yo, y me pudieron haber asesinado a través de un aborto brutal.
Según la investigación de Dr. David Reardon, director del Instituto Elliot, coeditor del libro Victims and Victors: Speaking Out about Their Pregnancies, Abortions and Children Resulting From Sexual Assault, y autor del artículo “Rape, Incest and Abortion: Searching Beyond the Myths,” la mayoría de las mujeres que salen embarazadas de la violación no quieren un aborto y de hecho se sienten peor si lo hacen. http://www.afterabortion.org.
Entonces, la posición de la mayoría de las personas en los casos de violación están basados en factores falsos:
1) La víctima de una violación quiere un aborto,
2) Estuviera mejor si se hace un aborto y,
3) La vida del bebé no es suficientemente valiosa para continuar con el embarazo.
Espero que mi historia y las historias de otras que están en esta red, ayuden a disipar el último mito.
Me gustaría poder decir que mi madre, como la mayoría de victimas, no quiso abortarme, pero fue convencida de lo contrario. Sin embargo el segundo abortista de callejón oscuro, de carácter desagradable y mal hablado, le causo temer por su propia seguridad y causo que se arrepintiere. Cuando ella le aviso por teléfono que ya no estaba interesada en este arreglo riesgoso, este médico abortista la insulto y la llamo nombres obscenos. A su sorpresa, el volvió a llamarla el siguiente día para tratar de nuevamente convencerla que me abortara, una vez más mi madre se negó y fue insultada y la llamo nombres obscenos. Después de eso ya no podía seguir adelante. My madre biológica ya entraba en su tercer trimestre – abortarme ahora seria aun más peligroso y mucho más costoso. Estoy tan agradecida que my vida fue salvada, pero muchos cristianos de buena intenciones me decían cosas como- “! Pues ya ves que Dios quiso que estuvieras aquí!” Otros tal vez digan “estas aquí porque así tenía que ser” Pero yo se que la intención de Dios es que toda criatura sin nacer tenga la misma oportunidad de nacer, y no puedo felizmente decir “Bueno, mi vida fue salvada.” O decir “Me lo merecí. Mira lo que he hecho de mi vida.” ¿A caso millones de otros no? No lo puedo hacer, ¿podrías tú? Podrías cruzar los brazos y decir “Por lo menos a mi me quisieron…por lo menos estoy viva…,” o simplemente “sea lo que sea” ¿De verdad es la persona que quieres ser? ¿Fría? ¿En el exterior una apariencia de compasión pero por dentro frio y vacio? ¿Pretendes interesarte por las mujeres pero te importa poco de mí porque sirvo de recuerdo de lo que prefieres no encarar ni que otros lo vean tampoco? ¿A caso no quepo en tu agenda?
En la escuela de derecho mis compañeros de clase me decían “¿Bien pues, si hubieses sido abortada, no estarías aquí hoy, y de todos modos no conocieras la diferencia, entonces que importa?”
Parece mentiras, pero aun los grandes filósofos pro-abortistas utilizan ese mismo argumento: “El feto nunca sabe lo que le paso, entonces no existe el feto para extrañar su propia vida.” ¡¿Me parece entonces que si apuñalas a alguien en la espalda mientras duerme, pues está bien porque no sabe lo que le paso?! Le explicaba a mis compañeros como es que su propia lógica podría justificar que “¿yo hoy mismo te matase porque mañana no estarás aquí para conocer la diferencia, entonces, que importa?” Ellos solo se quedaban sin palabras. Es asombroso ver lo que sirve un poco de lógica cuando en verdad se piensan bien las cosas - como se supone que hagamos en la escuela de derecho - y considerar de que estamos hablando en verdad: hay vidas que hoy no están aquí porque fueron abortados. Es como el viejo refrán que dice: ¿si en el bosque cae un árbol pero no hay quien lo escuche, hizo ruido? ¡Pues si! ¿Y si un bebe es abortado y no hay quien lo sepa, importa? La respuesta es sí. Sus vidas si importan. Mi vida importa. Tu vida también importa y no permitas te digan lo contrario.
El mundo hoy es un lugar distinto porque en aquel entonces era ilegal que mi madre biológica me abortara. ¡Tu vida es diferente por ella no poder haberme abortado legalmente, porque hoy estas sentado leyendo mis palabras! Pero para tu vida valer no es necesario que impactes a una audiencia. Hay algo que a todos nos hace falta hoy porque tantas generaciones han sido abortadas y si, importa.
Una de las cosas más grandes que he podido aprender es que el violador NO es mi creador, como algunos quieren que yo piense. Mi valor e identidad no está establecida como producto de violación, sino como hija de Dios. Salmo 68:
5-6 declara: Padre de huérfanos… es Dios en su santa morada. Dios hace habitar en familia a los desamparados; y el Salmo 27:10 nos dice que Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá. Yo sé que no existe estigma en ser adoptado.
El Nuevo Testamento nos dice que por el espíritu de adopción somos llamados a ser hijos de Dios por Cristo nuestro Señor. Entonces al parece la adopción fue algo de mucha significancia para haberla utilizado como retrato de Su amor por nosotros
He aprendido, y podre enseñarle a mis hijos y a otros que su valor no depende de las circunstancias de su concepción, ni sus hermanos, ni su compañero, ni su hogar, ni su ropa, ni su físico, ni su inteligencia, ni sus calificaciones, ni cuanto has marcado, ni el dinero, ni su oficio, ni sus logros, ni fracasos, ni sus capacidades e incapacidades – pues estas son mentiras perpetuadas por la sociedad. La verdad es que muchos conferencistas de motivación le dicen a sus audiencias que si logran alcanzar cierta norma de la sociedad, entonces serán alguien. Pero la verdad es que jamás podrá alguien alcanzar estas normas ridículas y muchas personas ni si quiera llegaran cerca de alcanzarlas. ¿Eso quera decir que son nada o que son nadie? La verdad es que no es necesario probarle tu valor a nadie. Y si de veras quieres saber cuál es tu valor lo único que tienes que hacer es mirar al Calvario - ¡porque ese fue el precio que se pago por tu vida! ¡Ese es el valor infinito que Dios le ha puesto a tu vida! El cree que eres bastante valiosa, y yo también. ¿Se unen conmigo para afirmar los valores de otros en palabra y en obras?
Para esos que digan pues “yo no creo en Dios y tampoco creo en La Biblia y por eso estoy a favor de pro-elegir por favor lean mi redacción “El Derecho de no matar el Nino sin Nacer – un enfoque de de filosofía de derechos.” Le aseguro valdrá la pena
Lamento haber matado a mi bebé después de una violación.
Sus fuertes brazos agarrándome con fuerza el cuello, sofocándome, ahogándome, me dejaron sin aliento. Me di cuenta de que la muerte era inminente, por lo que en una fracción de segundo decidí dejarlo salirse con la suya con mi cuerpo, para que yo pudiera seguir con vida. Después, me envolvía en mi abrigo con fuerza, para que nadie viera mi ropa rasgada por debajo. . .
Aunque mi cuerpo empezó a cambiar, y necesitaba ropa más grande, creí que no estaba embarazada, ya que la primera prueba de embarazo dio negativa (no había suficientes hormonas todavía.) Pero después de una gira de 6 semanas, una visita a mi médico de familia me informó que estaba embarazada. "¡Oh, no!" Shock, incredulidad, miedo y confusión se apoderaron de mí. En Londres se me aconsejó ir a una clínica al norte de Inglaterra para un aborto, indicando que había que hacerlo rápidamente, ya que estaba al borde del tiempo en el que se permitía hacerlo legalmente. Entumecida, y sólo centrándome en el miedo, fui para adelante.
Mi aborto se llevó a cabo en una fría, siniestra y vieja mansión. Me sentía muy incómoda, esperando en el vestíbulo con azulejos a cuadros blanco y negro, viendo los minutos pasar en el reloj. Era como si la muerte colgaba como una nube en el aire sobre mí. Hice lo mejor para tapar mis emociones, firmé un documento, recibí mi número, y me uní a unas 8 mujeres recostadas en las camas en una habitación, esperando mucho tiempo después de ponerme una bata de operación que iba a permanecer abierta. Mientras hablaban de su embarazo, náuseas matutinas, y de por qué estaban matando a sus bebés, me puse a pensar. En el ascensor más tarde, cuando yo iba hacia arriba, me puse una mano sobre mi panza, finalmente dándome cuenta de que había un niño dentro de mí, y dije: "Soy madre. ¡Tengo un bebé dentro de mí!" La enfermera que me acompañaba me tranquilizó, diciendo: "Está bien - otras mujeres también piensan lo mismo en el último minuto. Estás haciendo lo correcto", tras lo cual se abrieron las puertas, y entré en un iluminado quirófano, donde me dijeron que me acueste, y que pusiera las piernas en alto en los estribos. Pero me sentí muy mal y vulnerable debido a la privacidad, y más aún cuando el abortista se enfadó mucho y se agitó cuando la enfermera discutió con él, y él me empezó a gritar, diciendo que ya había firmado un formulario de consentimiento, ¿o no? Y que yo estaba retrasando el ritmo de las cosas. Él me agarró brutalmente de los brazos, los cuales ató, y me insertó una aguja en el brazo, después de lo cual no me acuerdo mucho. . . . Me desmayé.
Cuando volví en mí, me dijo en voz alta que me pusiera de pie. En agonía, me agarré el estómago con una mano, doblemente dolorida, mientras con la otra, buscaba a tientas mi camino a lo largo de la pared del oscuro pasillo, de vuelta a mi cama en la otra habitación. Las otras mujeres estaban ahora en silencio y gimiendo de dolor. Mi estómago se sentía como si cada centímetro había sido raspado, abierto con una hoja de afeitar afilada. Nos dejaron solas, y después de mucho tiempo -creo que el día siguiente- se me permitió ir a casa, pero el dolor era insoportable. Me ofrecieron una silla de ruedas, pero apreté los dientes, diciéndome: "Vos quisiste esto, así que aguántalo". Yo sangraba abundantemente en el camino a casa, teniendo que parar de vez en cuando, mareada, y estando en agonía absoluta. El sangrado duró medio año.
Mirando hacia atrás, me arrepiento de mi aborto, y de las píldoras del día después que
tomé. Si me hubiese dado cuenta entonces, lo que ahora sé, yo nunca habría sido capaz de pedir que mataran a mi bebé. Llegué a esta toma de conciencia después de ver videos de un aborto, viendo cómo un bebé de 12 semanas de edad reacciona a los instrumentos dentro del útero, y viendo las horribles fotos de estos pequeños humanos, donde les arrancamos sus brazos, rompemos sus piernas y luego las tiramos , aplastamos su cráneo, succionamos (partes de) sus cuerpos, cerebros, los decapitamos, etc. ¿Cómo podemos ver estas imágenes, con los intestinos, las costillas, el cerebro, corazón, columna vertebral, etc. y no llamarlos un ser humano? La vida empieza en la concepción - todos los genes y el sexo están en la primera célula, color de pelo, color de la piel, etc., que se expanden a 2, 4, 8, 16 células, etc., hasta en la adolescencia, cuando nuestros hijos están completamente crecidos. Tenía una gran culpa y remordimiento después de darme cuenta de lo que había hecho. También me aislé de mis emociones, ya que la culpa era insoportable, causando problemas en las relaciones posteriormente. Más tarde, leí que las mujeres como yo, que abortan después del abuso sexual (= menos del 1% de todos los abortos), que el 80% de nosotros lamentamos nuestros abortos. Considerando que del 70% que optó por dejar que su bebé viva, ninguna tenía remordimiento. Ojalá no la hubiese matado.
Cada Día de la Madre después, tenía que detenerme en el hecho de que yo era una madre, a pesar de que no tenía un hijo vivo - madre de un bebé muerto, a través de mi propia obra. El trauma emocional - que llevaba en silencio, sin hablar de ello. Me quedé helada cuando poco después, alguien colocó a su bebé en mis brazos - ¿quién era yo para sostener a un bebé después de matar al mío? Me uní a las estadísticas de tener un aborto involuntario después. Me enteré de que el tejido cicatrizal del aborto puede causar problemas en embarazos posteriores, y nacimientos prematuros por los daños del aborto, junto con probabilidad del 50% más de cáncer de mama si no tienen su primer bebé a término, y repentinamente dejar el proceso de producción de leche en desarrollo por abortar. Cuando mi hija nació más tarde a través de cesárea, mis brazos estaban atados de nuevo, al igual que durante el aborto, y todo el miedo y la ansiedad vinieron a inundarme de nuevo, en lo que debería haber sido un momento feliz. También me resulta desgarrador no poder decirle a mi hija mayor viva, que es mi primogénita. Y cuando un día llegó a casa de la escuela, preguntándome si había perdido alguna vez un bebé, me quedé sin palabras - ¿cómo se le dice a una niña que ordené que maten a su (media) hermana? Cuán traumático emocionalmente para la familia de la mujer que eligió matar. Cuán inseguro el hermano o hermana se siente - "¿Por qué ellos y no yo?"
Cuando tenía alrededor de 35 años, me enteré de que yo, yo misma, fui concebida en una violación. Toda mi familia lo había sabido todo el tiempo, excepto yo. Mi padre y mi madre estaban casados, pero fue una violación brutal. Estaba totalmente borracho en ese momento, y la había abofeteado violentamente, por toda la habitación, la tiró sobre la cama y la violó forzosamente. Fui concebida. Pero mi madre trató de suicidarse. Cuando yo había estado creciendo en su seno alrededor de 6 meses, subió a su bicicleta, con premeditación de tirarse ella conmigo delante de un tren en las vías a pocos kilómetros de distancia. Fue allí, y se situó al lado del carril, pero justo cuando el tren se acercaba, no pudo seguir adelante. ¡Estoy tan agradecida de que no lo haya hecho! La vida creciendo no siempre fue tan buena como podría haber sido, al escuchar cómo algunos se criaron en un hogar agradable, cálido y amoroso. Pero. . . la vida no se trata de la forma en que fuimos concebidos, o nuestra educación, sino de lo que hacemos de ella. Hay curación, y estoy muy contenta de que mi madre no me haya matado a través del suicidio, cuando tuvo la oportunidad. Estoy tan contenta de que ella me dio a luz, y me crió, a pesar de cómo fui concebida, y que estoy viva, y ser capaz de hacer ahora algo por la humanidad. Mi valor y derecho a la vida no dependen de cómo fui concebida.
He tenido que ponerme de acuerdo con lo que yo, yo misma, hice. Decidí pagar a alguien para matar a mi bebé inocente. Había un padre (el violador), una madre (yo) y un bebé. Sin embargo, contraté a un asesino (el abortista) para matar a mi bebé. Lo escondí todo lo que pude durante 25 años, pero como la psicología dice, finalmente el pozo negro de la vida tiene que ser abierto, y ser honestos acerca de lo que hemos hecho en nuestra vida. He nombrado a mis bebés, hice una tumba para ellos en el cementerio, y he encontrado la curación con YHWH (Dios), y su Hijo Yahshua (Jesús), por el que estoy ahora en condiciones de dar testimonio de lo que he hecho, y los efectos que me ha traído, mi familia y seres queridos, física, emocional y espiritualmente. Lamento profundamente haber expuesto a mi bebé inocente a una tortura y mutilación dolorosa, dejando que sea cortado en pedazos, aún en vida con un corazón que latía. Matar a un bebé inocente nunca es correcto, incluso después de una violación. Dos errores no hacen un acierto. El padre me hizo daño, pero yo hice daño al bebé. El bebé no ha hecho nada malo. El bebé es una tercera persona. Yo podría haber llegado a amarlo, o hacer que lo adopten en una familia amorosa. Un bebé no debe llevar la carga del pecado de los padres y ser asesinado por ella. En la ley, si un hombre mata a una mujer embarazada, es castigado por la muerte de dos personas. ¿Qué estamos haciendo al matar a nuestros propios hijos?
Me gustaría que la gente me hubiese dicho sobre el desarrollo hermoso de mi pequeño (= feto). Que antes que nosotras como madres siquiera supiésemos que estamos embarazadas, 4 días perdidos del ciclo, el bebé ya tiene un corazón que late a los 18-21 días. Que en 18 días, sus cerebros empiezan a desarrollarse, a 20 días con parte media, delantera y posterior del cerebro, y que sus ondas cerebrales se pueden medir en 40 días. Que son sensibles al tacto, calor, luz y ruido. Los receptores del dolor comienzan a crecer con 4-5 semanas. A las 6 semanas, responden al tacto. Ellos tienen su propio ADN, sexo, tipo de sangre, y huella digital, lo que los hace individuos únicos. Manos y pies pequeños y hermosos, las costillas, la boca, la lengua. A veces el bebé no muere de inmediato cuando se inicia la matanza, y los brazos y las piernas se arrancan. Un abortista ha declarado que el corazón de los bebés entonces todavía palpita a veces. O que todavía están vivos cuando se los succiona, pasando por el tubo, para morir después en el frasco. Estos son seres humanos, que no están con muerte cerebral, o sin sentir.
Si una mujer está embarazada, necesita apoyo, no el aborto. Muchas de nosotras (64%) están obligadas a abortar (por ejemplo, por el novio, la madre, padre, maestro, médico, enfermera, amiga, trabajadora social) por lo cual podemos sentir arrepentimiento, vergüenza y culpa más tarde, cuando nos damos cuenta plenamente de lo que hemos hecho. Un bebé dice: déjame vivir. Toma mi mano, en vez de mi vida. Ámame, en lugar de matarme. El aborto mata a un corazón que late. Con la selección de embriones para las enfermedades, estamos diciendo a los hermanos y hermanas "sólo se te quiere y ama porque no tienes una discapacidad." Para las personas con discapacidad, en realidad estamos diciendo "sólo se te tolera, porque la tecnología no estaba allí para eliminarte cuando eras un embrión"- el genocidio dentro de nuestros laboratorios. Recuerda: Dios te ama, pero también a tu bebé. Con el aborto, un solo corazón deja de latir, pero otro corazón se parte. O nos quedamos entumecidos, como yo hice al principio, o el remordimiento, la culpa y la vergüenza se ciernen sobre nosotros, hasta que confesamos, y encontramos la curación. Como decía la Madre Teresa: "El aborto es la muerte de dos: del bebé, y de la conciencia de la madre" Por favor, no mates a tu bebé. Tu bebé necesita que se le permita vivir. Encuentra a alguien que te ayude.
Irene van der Wende
Ildiko Curtis' Story in Spanish -- en Espanol
Recientemente mi madre me confesó que yo había concebida por violación. Me explicó que ella no sabía que había la posibilidad que pudiera obtener un aborto en el tiempo de mi nacimiento. Cuando yo tenía solo tres meses de edad mi madre llegó a ser embarazado por la segunda vez. Descubrió la posibilidad de obtener un aborto y en su tercer mes fue al hospital para terminar su embarazo. Después de la operación, descubrió que estaba estéril y ya no podía tener otros hijos. Me alegre mucho que mi madre no me abortó porque ahora la línea de su familia puede continuar.
Quiero ser una representante por ellos que han concebido por violación porque muchos países tienen leyes que permiten el aborto en situaciones que incluye el violación. La justificación de matar un niño por el delito de su padre llega hacer la puerta para la legalización del aborto. Lo que no realiza la gente es que la trama de violación nunca será curada por medio del aborto. ¿Por qué tienen que recibir una pena de muerte los niños inocentes? La Biblia dice en Deuteronomio 24:16, “No se dará muerte a los padres por la culpa de sus hijos, ni se dará muerte a los hijos por la culpa de sus padres. Cada uno morirá por su propio pecado”. Yo creo que los niños son una bendición si son concebidos por violación o no.Cuando era niña yo sabía que tenía un hermano y jugué con él aunque él no estaba allí conmigo. Cuando pregunté a mis padres si tenía un hermanito todo el tiempo la repuesta era “NO”. Cuando tenía cuarenta años mi madre me dijo que había abortado mi hermanito. Esto me causó a tener mucha ira y desconfianza con ella y yo lloré por mi hermano. En mi mente mi madre me robó el hermano que había querido por toda mi vida. Yo no quería verla o hablar con ella por muchos años. La razón que mi madre me dio fue que ella era podre y no podía dar de comer una boca más.
Mi padre siempre quería un hijo. No sabía que mi madre había obtenido un aborto y que el bebé fue un niño. Yo pienso que el aborto llegó a ser una cuña en la relación de mis padres y últimamente fue la razón por su divorcio. Y por esto también llegue a entender porque mi padre siempre decía que yo debía ser niño. Me trató como un niño y creó la mentira que solamente los hijos eran valiosos. Traté de complacer a mi padre y ganar su amor y actué y vestí como un niño. Esta creencia falsa me causó mucha angustia en mi vida.
Mi madre nunca podía conectarse conmigo ni podía expresar el amor y esto, todavía, me hace angustia. Creo que su aborto contribuyó a su incapacidad de demonstrar el amor y los instintos maternales. Ahora he perdonado a mi madre y mi padre y Dios ha sanado mis heridas. Para poner el cierre a mi dolor he erigido un símbolo en el cementerio para mi hermanito y le he dado en nombre “Atilla” que significa “como un padre”.Yo, también, realizo que la política de aborto ha afectado mi país, Hungary. Mi amiga, que es doctora de niños, me explicó cómo fue enseñado que los niños nacidos defectuosos no fueron mantenidos vivos en el hospital. Un día cuando yo estaba allí en el hospital oí las lloras desesperadas toda la noche. Descubrí que los trabajadores no les dieron cuidado, ni comida, ni agua a los viejos que no tenían parientes. Esta era la política del hospital.
Es claro que cuando la puerta está abierta para el aborto legal no se acaba allí. Creo que todos tienen designio en esta vida. Y matando a los inocentes es mal. Si alguna persona es vulnerable todos somos vulnerables. Cualquier persona puede ser el próximo.
----------------------------------------------------------------- Ildiko nació a Budapest, en Hungría. En 1963 se mudó a Alemania, donde encontró su esposo. Se mudó a los Estados Unidos en 1975. Ildiko estudió la Administración de la Justicia y tiene una licencia de enfermera. Ahora vive con su esposo y sus tres hijos en Texas. El rancho de la pareja sirve de centro religioso para jóvenes. Viaje con WFLI y otras organizaciones como representante para la vida.
El testimonio de Tony Kiessling, concebido por violación
El testimonio de Tony Kiessling
(no tiene relación con Rebecca Kiessling)
La historia de Tony Kiessling, concebido por "violación familiar" (no tiene relación con Rebbeca Kiessling). Tony es de Pennsylvania y está disponible para hablar -- dockiessling@yahoo.com
Crecí huérfano de padre, siendo criado por una madre soltera que vivía con su hermana mayor y su madre. No tengo hermanos ni hermanas. Estas circunstancias no eran comunes en los suburbios en los 60. Todos mis amigos tenían padres. Todos mis primos también. No tenía explicación para eso. Creo que muchos de mis amigos asumieron que mi padre se había muerto de alguna manera. Supongo que yo llegué también a creerlo. Mientras llegaba a mis años de adolescencia, sabía que algunas cosas no cerraban -- como por qué mi madre todavía tenía su apellido de soltera. ¿Por qué nunca se había casado?
Luego un día, cuando tenía 18, descubrí la verdad -- mi madre había sido violada. Violada por un hombre que ella conocía. Las circunstancias en las que mi mamá me contó la verdad son borrosas para mí hoy. Sí recuerdo que me dijo la verdad en una carta y que siempre era muy difícil para ella hablar de eso. Solamente hubo tres veces en las que realmente hablamos de eso pero nunca mucho. Algo que sé con seguridad es que yo era la persona más importante para ella. Renunció a mucho para criarme como suyo. En cuanto a lo que le pasó a mi mamá, bueno, ella había estado trabajando en una cafetería en ese tiempo y ese invierno había un cliente regular. Ella habló con él e incluso sabía su nombre. Y luego una noche en Febrero, de alguna manera la metió en su auto, la llevó a un parque y la violó. La dejó allí en el parque y mi madre fue encontrada un par de horas más tarde por la policía. Jamás nada salió del informe policial.
Wow! Esas noticias me golpearon duro. Entonces, yo era uno de "esas personas". No sabía qué hacer, así que enterré esa información. Ignoraba la verdad de mi concepción y la escondí de mi conciencia. Me rebelé. Me rebelé contra mi familia y contra Dios. De repente, no estaba muy seguro de Dios tampoco. Oh, yo sabía sobre Dios. Desde mis primeros años, sabía que tenía que haber un Dios. Por dos veranos, yo había asistido a la escuela bíblica de vacaciones cuando tenía alrededor de 10/11 años. Ese segundo año, recuerdo haber leído las vías y haber rezado la "oración de los pecadores" al final, pidiendo a Jesús en mi vida. Y cuando tenía 18, justo después de descubrir la verdad de mi concepción, había visto una "Cruzada de Billy Graham" en televisión y me convencí otra vez de la realidad de la cruz. Pero esa noticia de mi concepción simplemente no encajaba en mi noción de las cosas en ese entonces, y me alejé de la cruz y de la iglesia -- y de mi familia en menor medida. Seguí en un camino para explorar lo que creí que era "el lado placentero de la vida" para tratar de olvidar el resto.
Ese viaje duró alrededor de cinco años, y un día, me di cuenta de cuán miserable era. Recuerdo pasar los canales en la televisión una noche (esto era cuando pasar los canales en la televisión significaba ver qué había en los 7 canales disponibles) y tropezar con una "Cruzada de Billy Graham". Habló esa noche sobre la parábola de Jesús del Hijo Pródigo. Sentí como si me estuviera hablando directamente a mí. No me había ido a un país extranjero, yo estaba agotado por esa vida desenfrenada que había estado viviendo. Y, la respuesta a mi problema era el mismo -- arrepentirme, levantarme, e ir a casa. Redescubrí mi relación con Dios esa noche a través de la muerte y resurrección de Cristo. Desde ese tiempo casi 25 años atrás, llegué a saber más sobre la relación que tengo con Dios. Una de las cosas más importantes que he aprendido es la promesa de Dios en el salmo 68 de ser padre de los huérfanos de padre. Llegué a poseer ese versículo como una promesa personal de Dios a mí. Se preocupaba lo suficiente de mí como para decirme que sería mi padre. También veo como Dios me proporcionó hombres "como padres" que me enseñaron cosas en diferentes momentos en mi vida. Uno de los más importantes fue un hombre llamado Len que era un hombre mayor en la primera iglesia a la que me uní. Len me enseñó mucho sobre ser un hombre cristiano con defectos.
Me gustaría decir que mi vida fue una caminata agradable, fácil, para arriba, pero no lo fue. Nunca me fue fácil hablar de mi concepción. Por un largo tiempo la verdad era algo que sólo mi mamá y yo sabíamos. Hice todo el esfuerzo posible para evitar hablar del lado paterno de mi familia. Incluso cuando mi esposa estaba embarazada de nuestro primer hijo y el asistente del pediatra preguntó sobre el historial familiar, evité cualquier información sobre mi padre. Por supuesto, realmente tampoco sé mucho sobre él. Lo único que sé por seguro de él es que tenía ojos marrones. Mi mamá me contó una vez que podía ver su cara en la mía, así que supongo que es por eso por lo que oculto parte de mi cara escondida detrás de la barba. Luego unos días después de que naciera mi primer hijo, le conté la verdad a mi esposa. Mi esposa nunca me había presionado por ninguna información sobre mi padre. Esperó hasta que yo estuviera listo para hablar de eso y luego le dije todo lo que sabía. Mi esposa ha sido de mucho apoyo en mi vida en todo sentido posible.
Por 45 años, no había conocido a nadie más que haya sido concebido en violación. Luego un día, mientras manejaba, escuché una emisora de radio del Dr. James Dobson -- Enfoque en la Familia, con dos mujeres que estaban acompañadas por sus hijos ya adultos que habían sido concebidos en violación. ¡Esta era la primera vez que escuchaba de otra persona concebida en violación! Sabía que tenía que haber otras personas como yo allá fuera, pero no había conocido a ninguna. Después alrededor de un año atrás, estaba en Internet buscando información sobre mi historia familiar materna, y me encontré con la página web de Rebecca (debido al apellido Kiessling). Mientras leía su historia, me quedé shockeado al encontrar otra persona como yo, ¡y encima con el mismo apellido! Tenía que enterarme más, así que contacté a Rebecca. Mi esposa y yo fuimos a conocerla cuando dio una charla a una hora de donde nosotros vivíamos. Fue extrañamente liberador finalmente conocer a alguien que tenía una historia similar a la mía. Desde entonces, ¡he conocido a una multitud de otras personas en el Grupo Stigma que comparten la misma "historia de concepción" que yo!
Algunos se preguntan si soy pro-vida. ¡Absolutamente! Algunos se han preguntado si mi mamá era pro-vida. ¡Absolutamente! Sé por nuestras pocas conversaciones sobre el tema que ella no cambiaría nada en cuanto a darme a luz y criarme. Ella no se podía imaginar un mundo que no me incluyera y, con el tiempo, a sus tres nietos. No tenía ningún problema con la adopción -- simplemente no era el camino que quería. ¿Pero el aborto? Ella solía decir, "Dos errores no hacen un acierto, y es un error terminar una vida porque incomoda la tuya." Y también decía que, a pesar de todo el dolor que implicaba, valió la pena al final. Falleció unos años después al final de una larga batalla contra una diabetes tipo 1 y sus variadas complicaciones. En cuanto al viaje espiritual de mi mamá, sé que la violación le causó algunas serias dudas que permanecieron con ella. Ella creía en Dios y en Cristo, y por un largo tiempo, ella fue Católica. De hecho, yo doy testimonio de su fe católica ya que llevo el nombre de dos santos.
Durante mucho tiempo de mi vida, escondí la verdad de mi concepción a todos -- incluso a mí mismo. Parecerá extraño ahora poner este testimonio en la web. Pero he llegado a un momento en mi vida donde sé que hay otros como yo allá fuera y otros como mi mamá también. Ahora quiero unirme a Rebecca y a los demás representados aquí y decir que nuestras vidas tienen valor y propósito. Las personas concebidas en violación no tienen que esconderse ni estar avergonzadas. Fuimos creados únicos por Dios, a pesar de que las circunstancias hayan sido extremas. Y yo personalmente quiero decir que Dios verdaderamente está cumpliendo su promesa de ser un padre de los huérfanos de padre.
-- Tony Kiessling, profesor universitario de química.
La historia de Liz Carl - una madre de 19 años de Kentucky que resultó embarazada luego de una violación
Fui violada cuando tenía 17, en mi último año de la secundaria - alrededor de dos años atrás. Visité amigos en Lexington, KY, a unas 100 millas de donde vivo para una fiesta de Halloween. Después de la fiesta, éramos todos lo suficientemente ingenuos para que gente de la fiesta volviera y visitara la casa donde me alojaba. En mitad de la noche, fui drogada y violada. Sólo recientemente recordé algo de esa noche. Conocí al violador la noche en que eso sucedió. Me dio un nombre distinto a su nombre real (como descubrí más tarde cuando fui con la policía), así que realmente no lo conocí mucho. Y mientras más me convencía de que nada me había pasado esa noche en Lexington, sin embargo conocía mi cuerpo. Estaba dolorida, los síntomas estaban allí, y me sentía asquerosa. Intentaba pretender que era un sueño. No recuerdo nada de la violación. Sin embargo, me recuerdo arrastrándome al baño en algún momento y sintiéndome realmente en mal estado. Creo que no sabía con seguridad que había sido violada hasta que tuve un atraso. No era alguien sexualmente activa, así que no me tomó mucho conectar los puntos y descifrar lo que yo ya sabía dentro de mí. Sabía que algo pasaba, pero me negué a mí misma el tema de la violación por mucho tiempo. En esta negación, obviamente ni pensé que estaba embarazada, aunque sabía muy bien que sí lo estaba. Nunca pensé que eso me pasaría en primer lugar, mucho menos quedarme embarazada a partir de un acto tan violento y repugnante.
No fui solamente ridícula al intentar contarles a mi mamá y a mi familia, que me creyeron y ayudaron, pero fue hasta casi gracioso cuánta gente a la que le conté le contó a otros que yo estaba mintiendo, "porque me habían atrapado". Casi no puedo explicar cuán feo fue todo para mí. Quería morirme -- simplemente no encontraba la fuerza para hacerlo.
Mis padres no fueron los primeros a los que acudí. Mis padres son geniales, pero esas no eran noticias que se podían tomar a la ligera, ¡para nada! Pero una vez que les conté, se pusieron en negación tanto como yo, no hubo realmente un consejo. Querían más hacerse cargo de lo legal -- tratando con los detectives y los procedimientos judiciales -- y conseguirme un doctor.
Antes de que todo esto sucediese, yo era siempre "pro-vida". Fui criada en una familia católica y fui a colegios católicos toda mi vida. Sin embargo, cuando el test de embarazo me dio claramente positivo, todos mis valores y mi moral se fueron por la ventana y quería la solución fácil de cualquier manera. Estaba segura de hacerme un aborto una semana antes de darme cuenta lo que estaba haciendo. Me sentía desprotegida, miserable y asustada y sentía que era mi única opción. Al ver todo ahora, me odio por haber llegado a considerarlo.
De los amigos que sabían de mi embarazo en el comienzo, dos de ellos apoyaban el aborto y dos no. Uno de cada lado era proactivo sobre eso. Mi amiga que apoyaba mi decisión de abortar me dijo que me ayudaría a pagarlo, llevarme hasta allí, etc. También buscaba un doctor amigo de su hermana para que me recetara la píldora abortiva. Era tan solo una chica de 17 años que estaba asustada conmigo. Me quería ayudar a ponerme mejor y no sabía qué otra cosa hacer. Yo estaba asustada y quería el aborto, así que me siguió. Me dijo que nunca quiso que yo eligiese el aborto, pero que vio que eso era lo que yo quería. Sentía que me estaba ayudando como una amiga fiel. Mi amiga pro-vida me sentó con su madre que tenía muchas amigas que habían abortado en la secundaria y muchas amigas que habían dado sus bebés en adopción, y me dijo cómo eso había afectado a cada una. No me convenció, pero me dijo algunos hechos.
Cuando todavía estaba en shock y en mi toma de decisión, mi prima Erin, que resulta ser una de mis mejores amigas, me miró a los ojos y dijo, "Liz, tú eres inteligente y sabes que es un bebé, y te conoces bien, no puedes matar a un bebé". Tenía razón. Yo era inteligente y no podía ver lo obvio a través de la espesa capa de niebla que parecía no dejar mis ojos.
Obviamente seguí con mi embarazo, la mayoría de las veces negando la existencia de mi bebé, pero lo sobrellevé. Mi embarazo fue un caos. Médicamente fue un embarazo perfecto, pero parecía que no podía creer que estaba embarazada. Por siete meses comencé a ausentarme, así que fue algo fácil de hacer. Estar embarazada en el colegio no es divertido, pero no es lo peor que te puede pasar. Terminar el colegio no fue fácil, especialmente en un colegio católico de mujeres, pero fue algo realizable. No estaba muy feliz, pero sobreviví.
Mi mamá me llevó a Servicios Sociales Católicos y empecé a asesorarme con ellos. Eso me ayudó completamente a través del embarazo. Si hay algo, es que mi asesor me hizo pensar sobre eso, lo que ayudó cuando empecé a mostrarme y no lo podía ignorar más. La agencia trabajaba con madres embarazadas para crianza y adopción. Me presentaron la idea de una adopción abierta y parecía perfecto. Obviamente no es perfecto, pero es la siguiente mejor cosa.
Terminé hablando con una profesora del colegio a la que era cercana. Ella llamó a una amiga que llamó a una amiga y lo que siguió era que estaba en la casa de Brian y Jen conversando con ellos. Yo ya había entrevistado a otra pareja antes que ellos, pero cuando conocí a Brian y Jen, simplemente supe que ellos eran los indicados. ¡Eran perfectos para mí! Ellos habían tratado por muchos años de tener una familia y tuvieron muchas falsas esperanzas. Brian y Jen son parte de mi familia ahora. (Mientras escribo esto, acabo de volver de su casa para la cena y jugar un rato con Brayden.)
Di a luz a mi hijo un mes antes de partir para la universidad. Mi parto fue facilísimo en comparación con otros. Cuando sentí la hora del parto, era la hora de pujar y cuando lo hice, tres empujones después estaba aquí. Creo que estaba en más shock por el hecho de que un ser humano saliera de mí que de cualquier otra cosa. Cuando lo vi, no pensé en cómo llegó aquí. No pensé en su perdido padre biológico que nunca estaría en su vida. Sólo pensé cuán perfecto era. Cuando lo sostuve por primera vez, era más perfecto que nunca. Creo que negué su existencia probablemente hasta el momento en el que lo sostuve. Igualmente era duro -- toda la situación. Todo sobre eso fue duro. Pero las dificultades no parecían nada comparado con el amor de ese pequeño niño.
¡Brayden casi tiene un año y medio ahora y es el amor de mi vida! No me hace recordar a la violencia que sucedió para concebirlo como muchos pro- elección dicen. Él es todo para mí. Ahora, soy verdaderamente 100% pro-vida. He experimentado muchos aspectos de los argumentos pro-elección y sé que la vida no es solamente la mejor elección - debería ser la única elección. Brayden, mi hijo, es lo mejor que me haya pasado jamás a mí y a mucha gente -- ¡especialmente sus emocionados dos nuevos padres! ¡Es por esto que haría cualquier cosa a mi alcance para salvar a cada bebé en este mundo!
Fui violada. Sí. ¡Pero él merece vivir!
Es fácil ignorar algo que no puedes ver. Pero puedo verlo ahora y merece todo en este mundo. Ya no me importa quién es su padre biológico, él es nada. Ya hace mucho se fue. Pero miren quién vino debido a él. No me importa quién eres, este hermoso niñito DEBE estar vivo! Las mujeres no deberían enfrentar una elección que podrían lamentar. Pareciera como si América se está yendo a un agujero oscuro, donde la moral se ha ido y una visión nublada abarca todas nuestras creencias. Pararse como un americano y dar la espalda a ese agujero negro. Recupera tu visión y ve la luz al final. El aborto será ilegal algún día. Simplemente tenemos que seguir luchando. Perdón si alguno piensa que esto es raro, pero siento como si tuviera que seguir luchando, para hacer que la gente entienda. Y ese hermoso rostro seguramente recibe atención!!
Mi hijo es de dos razas. Soy blanca. El violador era negro. Soy una persona muy abierta, así que el tema de la raza ni siquiera me tocó. Y en cuanto a Brayden, con el hecho de que sea niño, sé que hay gente que dice que ellos verían solamente al violador, pero honestamente cualquiera que es madre sabe que todo lo que ves es este pequeño bebé. Creo que Brayden se parece a mí en muchos aspectos, pero tiene ojos marrones y su piel es más oscura que la mía. Pero cuando lo veo, veo a un hermoso bebé, a quien quiero muchísimo. No veo sus ojos marrones o su piel morena, ni siquiera su nariz que no se parece a la mía. Veo un precioso regalo por el que estoy muy agradecida. Supongo que algo como esto es difícil de explicar a alguien, pero puedo garantizar que ninguna madre debería mirar a su bebé y ver a la horrible persona que la violó. Una madre ve a su hijo, a quien ama incondicionalmente.
Con el tiempo, Brayden sabrá que fue concebido por violación, y no sé cómo lo afectará eso. Pero lo que pienso es que, a pesar de que no fue concebido en un acto de amor – o un acto al menos deseado -- él es un precioso ser humano que merece la vida y todo lo que implica. De hecho, puedo decir que últimamente una cosa me ha salvado de una intensa, intensa depresión, y eso es mi bebé. Y con respecto a cualquiera que haya sido concebido por violación -- no deberían considerarlos como menos personas. Yo me sentí como menos persona por mucho tiempo hasta que vi la belleza en la oscuridad. Los preciosos bebés que salen de algo tan horrible como una violación deberían ser considerados una gracia salvífica, una bendición disfrazada. Yo no estaría en ningún lado sin ese horrible embarazo.
No soy alguien que quisiera involucrarme en todo, pero sí me gusta ser parte de algo. Honestamente no tenía idea de que la Universidad de Louisville tenía un grupo pro-vida hasta que un día recibí un mensaje de Facebook de una chica del grupo invitándome a una reunión. ¡Realmente sentí como si Dios me hablara por el Facebook! Obviamente era muy pro-vida después de ver cuán fácil era tomar una decisión que no quieres realmente tomar. ¡Amo las tarjetas por la VIDA! Amo los eventos. Amo a la gente. Probablemente soy menos conservadora que ellos en algunos temas, pero a ellos no les importa. Me aceptan por lo que soy, y compartimos un lazo muy especial porque ellos coinciden conmigo con lo que yo pelearía absolutamente por el resto de mi vida, y eso son los no nacidos.
Creo que la mayoría de los pro-vida reaccionan muy raro cuando descubren que soy una madre por violación. He tenido gente que llora, gente que casi ni conocía que me han abrazado (y nunca me molesta un abrazo) y he tenido gente que se ha puesto muy incómoda sobre eso. Los que se incomodan son muchas personas que creen que hubiese estado bien el hacerme un aborto. Es como si no supieran qué hacer conmigo.
Muchos de los pro-elección que descubren que soy una madre "por violación" siempre tratan de subestimarme diciendo que me fue mejor que otras. Tratan de decirme que mi familia me apoyó y que no todos tienen eso, o dicen, "Sólo porque tú eres fuerte no significa que todos lo sean". Para ser honesta, es degradante para mí, como mujer, cuando la gente pone excusas sobre la falta de fuerza de la mujer. Conozco muchas mujeres y cada una de ellas es fuerte. Cada mujer es lo suficientemente fuerte para amar tanto a su bebe para no matarlo. La última afirmación puede sonar un poco dura, pero no estoy juzgando a una persona -- conozco la vulnerabilidad de una situación de crisis, pero la verdad es la verdad, y cada mujer tiene la fuerza para amar a su bebé.
Y Rebecca, pienso lo mejor de ti, no solo porque hablas y haces una diferencia para tanta gente, sino porque te relaciono con Brayden, alguien que me salvó la vida, y eso es hermoso. Es tan impresionante el que estés en este mundo cambiando a tanta gente. Espero hacer lo mismo.
Liz Carl
Liz está disponible para hablar y la puedes contactar a Liz12888@yahoo.com
Testimonio
Siempre soñé con el día en que sería madre. No podía concebir una vida sin hijos. Sin embargo, mi primer hijo llegó de forma inesperada, increíble, repugnante... Fue concebido una noche de otoño, bajo la amenaza de un hombre que no conocía el respeto a la mujer. Yo tenía 19 años y no sabía nada de la vida. Dos meses más tarde, tuve que rendirme a la evidencia: llevaba un niño en mis entrañas.
¿Qué puedo hacer? ¿abortar?
Entonces comprendí lo que significa la desesperación que no te deja reflexionar, que te lleva a querer tirarte al río más cercano o directamente a abortar. He experimentado todos estos sentimientos y por ello, nunca podré admitir que se juzgue a las mujeres que han hecho una elección distinta de la mía. ¡Basta con tan poco... !
En seguida renuncié a morir, idea que me ocurrió la noche en la que "me enteré". Pero estaba muy decidida a librarme de este ser no deseado con un aborto. Parecía fácil .Pero según iban pasando los días, crecían las dudas y la conciencia me torturaba. Ya no sabía qué hacer y me decidí a contarle mi situación a un sacerdote en quien confiaba plenamente. Ayudada con su oración, tras una semana de insomnio, lágrimas, oración y discusión, dije "sí" a "su" vida, plenamente consciente de que suponía en cierto modo decir "no" a "mi" vida.
Este niño tiene sentido
Yo sabía que al aceptar a este niño desconocido, sacrificaba mis estudios, mi familia, comprometiéndome con un futuro incierto. Tenía miedo de todo, del "qué dirán", de los caracteres hereditarios, de la soledad y, sobre todo, del sufrimiento que causaba a mi prometido, al que tanto amaba y que me amaba...
La cruz es a menudo difícil de lleva, la muerte de uno mismo, difícil de aceptar. Pero a través de esta cruz, se vislumbra la resurrección. Poco a poco he comprendido que, sea fruto de un accidente o de un amor real, todo niño es siempre un "Jesús", el Señor entre nosotros, que nos lleva a comprender mejor el misterio del Niño Dios nacido hace 2000 años, el misterio de Dios que decide hacerse pequeño y vulnerable.
Un padre para este niño
Soy feliz de haber dado la vida, un poco de mi vida, a este niño "caído del cielo". Ha sido su llegada la que me ha formado, la que me ha hecho enfrentarme a todo mi ideal de respeto por la vida, de no violencia, de acogida al más pequeño y de confianza en la vida y en Dios.
Mi hijo me ha enseñado que el amor es más fuerte que el miedo, que cada persona es única, que la fidelidad en lo que se cree trae paz a pesar de las dificultades, que toda vida es un maravilloso regalo de Dios. Igualmente he aprendido que cuando Dios permite un sufrimiento también nos da su fuerza para asumirlo, nos llena de su gracia y nos llama a comprender nuestro sufrimiento a la luz de su propia resurrección. También quiero dar testimonio de que una mujer con un niño puede ser amada por ella misma. Mi prometido, a pesar de las presiones familiares y de los "amigos", a pesar de sus propios miedos ante el futuro, no me ha abandonado. Todo lo contrario, se ha ofrecido como padre de "mi" hijo que se ha convertido así en "nuestro" hijo.
El mayor de la familia
Y como el amor lo puede todo, nos hemos casado felices y llenos de confianza y hoy formamos una pequeña familia de la que nuestro hijo mayor también forma parte. Nos damos cuenta de toda la felicidad, toda la riqueza que no habríamos conocido de no haber acogido, hace 11 años, a este niño que nos ha abierto a la vida de forma tan intensa.
Catalina
El P. Luis Alfredo León Armijos explica que su madre fue violada con 13 años, no abortó, y él siendo sacerdote, perdonó y confesó a su padre
María Eugenia Armijos Romero, su mamá, al verse sola y sin apoyo, “oró y sintió en su corazón que el Señor le decía: defiende ese niño que está en ti”
24 de febrero de 2013.- (ACI / Camino Católico) “Yo podría estar en un tacho de basura, pero a mí se me dio la vida”,afirma el sacerdote Luis Alfredo León Armijos, de Loja (Ecuador) quien a sus 41 años comparte su historia al haber nacido tras una violación cuando su madre tenía solo 13 años. El presbítero también cuenta cómo conoció y perdonó a su padre a quien llegó a confesar y que ahora lleva una vida de fe.
El sacerdote diocesano y párroco de la Parroquia San José en Loja, relató que su madre, María Eugenia Armijos Romero, a su corta edad cuidaba y limpiaba una casa en Loja para ayudar a sus padres y a sus siete hermanos: “el dueño de la casa aprovechando que estaba solo, abusó de ella dejándola embarazada”.
A pesar del rechazo de su familia que “no quería que nazca el bebé por lo que la golpeaban en la barriga y le dieron bebidas para que abortara”, María siempre defendió la vida de su hijo y al verse sola y sin apoyo “oró y sintió en su corazón que el Señor le decía: defiende ese niño que está en ti”, contó el P. León.
María huyó de Loja hacia la ciudad de Cuenca donde sobrevivió por sus propios medios. El domingo 10 de octubre de 1961 a las 10:00 a.m., en un parto lleno de complicaciones por su corta edad y su pequeña contextura, nació Luis Alfredo con algunos problemas respiratorios que el amor de madre también ayudaron a sanar.
Después de un tiempo y con la ayuda paterna, María volvió a Loja para empezar “una vida como madre soltera. Le tocó quedarse a cargo de su violador –mi padre – quien acepta reconocerme y hacerse cargo de mí, pero eso no quiere decir que las cosas estaban sanas entre ellos”, relató el P. León.
El presbítero recuerda que su “padre visitaba siempre la casa y cumplía con nosotros. Ellos (sus padres) tuvieron 3 hijos más, y mi relación con él era distante pero buena. Le tenía mucho respeto, infundía autoridad, conmigo ha sido muy fuerte, me llevaba a trabajar”.
Cuando el P. León tenía 16 años lo invitaron a la Renovación Carismática donde “tuve mi primer encuentro con Cristo, aprendí de su amor maravilloso”, y comenzó a predicar y dar catequesis “en todo lugar que Dios me ponía” como los buses y la correccional de menores.
A los 18 años sintió el llamado a la vocación sacerdotal e ingresó al Seminario de Loja sobreponiéndose a la oposición de su padre. “Él me decía: tú no puedes ser sacerdote porque tú debes saber bien quién eres”.
Con un permiso especial del Obispo por su corta edad, fue ordenado a los 23 años: “fue toda una bendición para mi vida”, recuerda.
Dos años después ingresó al Camino Neocatecumenal y su madre le contó, tras terminar la relación con su padre, cómo fue que vino al mundo. Eso marcó el punto de inicio para un camino de reconciliación de ambos. El sacerdote ayudó a su mamá a entender que no podía odiar a su padre y que Dios la invitaba a amar su propia historia.
El sacerdote relata que con esta experiencia él comprendió que siempre había predicado a los demás del amor de Cristo en sus vidas y ahora entendía que “Dios me permitía ser sacerdote no para juzgar sino para perdonar, para ser instrumento de su misericordia, y yo había juzgado mucho a mi padre por todo”.
Años más tarde recibe una llamada de su padre “se iba a operar y le daba miedo, y me dijo: quiero que me confieses”. Después de unos 30 años que no comulgaba, “mi padre regresa a la comunión, a la Eucaristía. Yo le decía: papá, usted merece el cielo, una vida eterna, así como la Iglesia a mí también me está haciendo ver el cielo, y en ese momento mi padre se llenó de lágrimas”.
Cuando el P. León predica a madres gestantes que pasan por dificultades les recuerda que así como Jeremías, Dios forma en el vientre la vida de un hijo, y que no lo vean como “un hijo que trae sufrimiento, que trae dolor, yo les digo que un hijo trae la salvación, trae bendiciones. Como Jesucristo que fue insultado, perseguido, ya desde niño fue causa y cruz del dolor, en sus hijos reciban la bendición de Jesús” agrega.
El presbítero aconseja a los hijos que conozcan bien “la historia de uno. Aprendan a ver las cosas desde el amor de Dios. Uno puede enterarse de su historia y odiar la propia vida, juzgar a Dios como me había pasado a mí, pero descubrí que el amor de Dios había estado ahí cuidándome la vida. Joven, si el padre de la tierra se ha equivocado y te ha fallado, el padre Dios nunca nos ha fallado. Si eres hijo de madre soltera debes ver en tu vida cómo el padre Dios te ha cuidado”, exhorta.
“Yo pude estar en un tacho de basura, pero a mí se me dio al vida, yo digo es una gratuidad, todo lo que tengo, la vida en sí misma es un don exquisito que Dios da”, concluyó.